Si quieres más información rellena este formulario

Por favor, revisa los campos seleccionados
Antes de firmar/enviar tu solicitud, lee y acepta nuestra información básica sobre protección de datos, contenida en nuestra política de uso de datos

Gracias por contactar con nosotros

En la mayor brevedad posible nos pondremos en contacto con usted

Detalles


Una mujer que de niña fue maltratada por su propia madre y sus hermanos, buscando refugio, se casó con un marido hediendo y maltratador. Machacada y aporreada, decidió separarse, y toda la familia se puso en contra de ella por no pasar esa vergüenza: separarse de un marido tan bueno, que era bancario y lo podrían necesitar.


Se vio sola, y en la tormenta, buscando proteger a sus tres hijos, tuvo tres parejas de hecho, a cual más malo, y más cabrón. El último le metió un SIDA VIH, por lo que la abandonaron hasta los higos. Sola y casi muerta encontró a un compañero de trabajo y le contó su historia. Don Nicodmo de Viruez. Don Memo sabía que el SIDA no se pega, que no hay peligro de convivencia y se casó con ella, previo hecho de separación de bienes. Los hijos montaron en celos por la pensión de la madre y la casa, y la secuestraron, la aislaron y le negaron todo tipo de ayudas. Y en menos de un año ella murió, que es lo que ellos buscaban, sus bienes muebles e inmuebles.